Constituye un conjunto complejo de elementos físicos, químicos y biológicos que compone el sustrato natural en el cual se desarrolla la vida en la superficie de los continentes. El suelo es el hábitat de una biota específica de microorganismos y pequeños animales que constituyen el edafon. El suelo es propio de las tierras emergidas, no existiendo apenas contrapartida equivalente en los ecosistemas acuáticos. Es importante subrayar que el suelo así entendido no se extiende sobre todos los terrenos, sino que en muchos espacios lo que se pisa es roca fresca, o una roca alterada sólo por meteorización, un regolito, que no merece el nombre de suelo.
Desde el punto de vista biológico, las características del suelo más importantes son su permeabilidad, relacionada con la porosidad, su estructura y su composición química. Los suelos retienen las sustancias minerales que las plantas necesitan para su nutrición y que se liberan por la degradación de los restos orgánicos. Un buen suelo es condición para la productividad agrícola.
En el medio natural los suelos más complejos y potentes (gruesos) acompañan a los ecosistemas de mayor biomasa y diversidad, de los que son a la vez producto y condición. En este sentido, desde el punto de vista de la organización jerárquica de los ecosistemas, el suelo es un ecosistema en sí y un subsistema del sistema ecológico del que forma parte.
El estudio de la dinámica del suelo muestra que sigue un proceso evolutivo al que son por completo aplicables los conceptos de la sucesión ecológica. La formación de un suelo profundo y complejo requiere, en condiciones naturales, largos períodos de tiempo y el mínimo de perturbaciones. Donde las circunstancias ambientales son más favorables, el desarrollo de un suelo a partir de un sustrato geológico bruto requiere cientos de años, que pueden ser millares en climas, topografías y litologías menos favorables.
Los procesos que forman el suelo arrancan con la meteorización física y química de la roca bruta. Continúa con el primer establecimiento de una biota, en la que frecuentemente ocupan un lugar prominente los líquenes, y el desarrollo de una primera vegetación. El aporte de materia orgánica pone en marcha la constitución del edafon. Éste está formado por una comunidad de descomponedores, bacterias y hongos sobre todo, y detritívoros, como los colémbolos o los diplópodos, e incluye también a las raíces de las plantas, con sus micorrizas. El sistema así formado recicla los nutrientes que circulan por la cadena trófica. Los suelos evolucionados, profundos, húmedos y permeables suelen contar con las lombrices de tierra, anélidos oligoguetos comedores de suelo, en su edafon, lo que a su vez favorece una mejor mezcla de las fracciones orgánica y mineral y la fertilidad del suelo.
El suelo puede formarse y evolucionar a partir de la mayor parte de los materiales rocosos, siempre que permanezcan en una determinada posición, el tiempo suficiente para permitir las anteriores etapas. Se pueden diferenciar:
- Suelos autóctonos formados a partir de la alteración in situ de la roca que tienen debajo.
- Suelos alóctonos, formados con materiales provenientes de lugares separados. Son principalmente suelos de fondos de valle cuya matriz mineral procede de la erosión de las laderas.

Los componentes del suelo se pueden dividir en sólidos, líquidos y gaseosos.
Sólidos
Este conjunto de componentes representa lo que podría denominarse el esqueleto mineral del suelo y entre estos, componentes sólidos, del suelo destacan:
- Silicatos, tanto residuales o no completamente meteorizados, (micas, feldespatos, y fundamentalmente cuarzo).
- Como productos no plenamente formados, singularmente los minerales de arcilla, (caolinita, illita, etc.).
- Óxidos e hidróxidos de Fe (hematites, limonita, goetita) y de Al (gibsita, bohemita), liberados por el mismo procedimiento que las arcillas.
- Clastos y granos poliminerales como materiales residuales de la alteración mecánica y química incompleta de la roca originaria.
- Otros diversos compuestos minerales cuya presencia o ausencia y abundancia condicionan el tipo de suelo y su evolución.
- Sólidos de naturaleza orgánica o complejos órgano-minerales, la materia orgánica muerta existente sobre la superficie, el humus o mantillo:
- Humus joven o bruto formado por restos distinguibles de hojas, ramas y restos de animales.
- Humus elaborado formado por sustancias orgánicas resultantes de la total descomposición del humus bruto, de un color negro, con mezcla de derivados nitrogenados (amoníaco, nitratos), hidrocarburos, celulosa, etc. Según el tipo de reacción ácido-base que predomine en el suelo, éste puede ser ácido, neutro o alcalino, lo que viene determinado también por la roca madre y condiciona estrechamente las especies vegetales que pueden vivir sobre el mismo.
Líquidos
Esta fracción está formada por una disolución acuosa de las sales y los iones más comunes como Na+, K+, Ca2+, Cl-, NO3-,… así como por una amplia serie de sustancias orgánicas. La importancia de esta fase líquida en el suelo estriba en que éste es el vehículo de las sustancias químicas en el seno del sistema.
El agua en el suelo puede estar relacionada en tres formas diferentes con el esqueleto sólido:
Tipos de líquido en el suelo. - la primera, está constituida por una película muy delgada, en la que la fuerza dominante que une el agua a la partícula sólida es de carácter molecular, y tan sólida que esta agua solamente puede eliminarse del suelo en hornos de alta temperatura. Esta parte del agua no es aprovechable por el sistema radicular de las plantas.
- la segunda es retenida entre las partículas por las fuerzas capilares, las cuales, en función de la textura pueden ser mayores que la fuerza de la gravedad. Esta porción del agua no percola, pero puede ser utilizada por las plantas.
- finalmente, el agua que excede al agua capilar, que en ocasiones puede llenar todos los espacios intersticiales en las capas superiores del suelo, con el tiempo percola y va a alimentar los acuíferos más profundos. Cuando todos los espacios intersticiales están llenos de agua, el suelo se dice saturado.
Gases
La fracción de gases está constituida fundamentalmente por los gases atmosféricos y tiene gran variabilidad en su composición, por el consumo de O2, y la producción de CO2 dióxido de carbono. El primero siempre menos abundante que en el aire libre y el segundo más, como consecuencia del metabolismo respiratorio de los seres vivos del suelo, incluidas las raíces. Otros gases comunes en suelos con mal drenaje son el metano (CH4 ) y el óxido nitroso (N2O).
Se entiende la estructura de un suelo la distribución o diferentes proporciones que presentan, los distintos tamaños de las partículas sólidas que lo forman, y son:
- Materiales finos, (arcillas y limos), de gran abundancia en relación a su volumen, lo que los confiere una serie de propiedades específicas, como:
- Cohesión.
- Adherencia.
- Adsorción de agua.
- Retención de agua.
- Materiales medios, formados por tamaños arena.
- Materiales gruesos, entre los que se encuentran fragmentos de la roca madre, aún sin degradar, de tamaño variable.
Los componentes sólidos, no quedan sueltos y dispersos, sino más o menos aglutinados por el humus y los complejos órgano-minerales, creando unas divisiones verticales denominadas horizontes del suelo.
La evolución natural del suelo produce una estructura vertical “estratificada” (no en el sentido que el término tiene en Geología) a la que se conoce como perfil. Las capas que se observan se llaman horizontes y su diferenciación se debe tanto a su dinámica interna como al transporte vertical.
El transporte vertical tiene dos dimensiones con distinta influencia según los suelos. La lixiviación, o lavado, la produce el agua que se infiltra y penetra verticalmente desde la superficie, arrastrando sustancias que se depositan sobre todo por adsorción. La otra dimensión es el ascenso vertical, por capilaridad, importante sobre todo en los climas donde alternan estaciones húmedas con estaciones secas.
Se llama roca madre a la que proporciona su matriz mineral al suelo. Se distinguen suelos autóctonos, que se asientan sobre su roca madre, lo que representa la situación más común, y suelos alóctonos, formados con una matriz mineral aportada desde otro lugar por los procesos geológicos de transporte.
Horizontes
Se denomina horizontes del suelo a una serie de niveles horizontales que se desarrollan en el interior del mismo y que presentan diferentes caracteres de composición, textura, adherencia, etc. El perfil del suelo es la ordenación vertical de todos estos horizontes.
Clásicamente, se distingue en los suelos completos o evolucionados tres horizontes fundamentales que desde la superficie hacia abajo son:
- Horizonte A, o zona de lavado vertical: Es el más superficial y en él enraíza la vegetación herbácea. Su color es generalmente oscuro por la abundancia de materia orgánica descompuesta o humus elaborado, determinando el paso del agua a su través el arrastre hacia abajo, de fragmentos de tamaño fino y de compuestos solubles.
- Horizonte B o zona de precipitación: Carece prácticamente de humus, por lo que su color es más claro, en él se depositan los materiales arrastrados desde arriba, principalmente, materiales arcillosos, óxidos e hidróxidos metálicos, carbonatos, etc., situándose en este nivel los encostramientos calcáreos áridos y las corazas lateríticas tropicales.
- Horizonte C o roca madre, o subsuelo: Está constituido por la parte más alta del material rocoso in situ, sobre el que se apoya el suelo, más o menos fragmentado por la alteración mecánica y la química, pero en él aún puede reconocerse las características originales del mismo.
- Horizonte D u horizonte R o material rocoso: es el material rocoso subyacente que no ha sufrido ninguna alteración química o física significativa. Algunos distinguen entre D, cuando el suelo es autóctono y el horizonte representa a la roca madre, y R, cuando el suelo es alóctono y la roca representa sólo una base física sin una relación especial con la composición mineral del suelo que tiene encima.
Los caracteres, textura y estructura de los horizontes pueden variar ampliamente, pudiendo llegar de un horizonte A de centímetros a metros.

Las clasificaciones más utilizadas se basan fundamentalmente en el perfil del suelo , condicionado por el clima. Se atiende a una doble división: zona climática y, dentro de cada zona, grado de evolución
- Podzol: es un suelo típico de climas húmedos y fríos.
- Chernozem: es un suelo característico de las regiones de climas húmedos con veranos cálidos.
- Latosol o suelo laterítico: es frecuente en regiones tropicales de climas cálidos y húmedos, como Venezuela y en Argentina (Noreste, Provincia de Misiones, frontera con Brasil)
Los suelos fértiles se deterioran como consecuencia de la erosión y de las actividades humanas. La erosión se produce, principalmente, por la acción del agua y el viento. Los fuertes vientos transportan pequeñas partículas de piedra a gran velocidad: así desgastan la superficie del suelo. El agua de lluvia también puede arrastrar la capa superior del suelo. En los terrenos con abundante vegetación, la acción erosiva es menor, porque las raíces de las plantas ayudan a retener las partículas que forman el suelo. En cambio, la tala de árboles para usar la madera o para obtener sitios cultivables, agrava la erosión; porque la tierra seca y endurecida es fácilmente arrastrada por el agua y el viento. | Los suelos, dedicados a la agricultura y a la ganadería, también se deterioran por el uso inapropiado de maquinaria pesada y por el pisoteo excesivo de animales. Además, los fertilizantes y plaguicidas, usados para aumentar el rendimiento de las cosechas, al acumularse, contaminan el suelo. Los residuos industriales y domiciliarios son otra causa de contaminación. Estos desechos deterioran los suelos, que así se tornan improductivos, y no permiten el crecimiento de las plantas. |
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las capas del suelo
El daño que se causa a los suelos es de la misma magnitud que el que se causa al agua y al aire, aunque en realidad algunas veces es menos evidente para nosotros; sin embargo, es importante conocer los lugares donde es más probable que se contamine el suelo. Algunos de estos sitios son los parques industriales, los basureros municipales, las zonas urbanas muy pobladas y los depósitos de químicos, combustibles y aceites, etc., sin dejar de mencionar las zonas agrícolas donde se utilizan los fertilizantes o pesticidas de manera excesiva.
Dentro de los contaminantes de suelos se encuentran los residuos antropogénicos, cuyo origen puede ser doméstico, industrial, de hospitales o de laboratorios. Independientemente de su origen, los residuos pueden ser peligrosos o no peligrosos.
Los peligrosos son aquellos que por sus características corrosivas, reactivas, explosivas, tóxicas, inflamables o biológicas, representan un riesgo para la salud de las personas y el ambiente, mientras que los residuos no peligrosos se denominan residuos sólidos.
Los residuos sólidos pueden ser clasificados como degradables o no degradables, considerándose un residuo degradable aquel que es factible de descomponerse físicamente; por el contrario, los no degradables permanecen sin cambio durante periodos muy grandes.
Es importante mencionar que la deposición de los residuos sólidos (degradables y no degradables) implica responsabilidad y cuidado por parte de los ciudadanos de este planeta.
Estudio de caso 1: Erosión de los suelos en San Fernando, Tamaulipas.
En el norte de Tamaulipas el problema se origina con los desmontes que se hicieron en 1972 para dotar de tierras cultivables a los ejidatarios, dejando desprovista de protección una gran superficie. El impacto ecológico que ha tenido esta área ha sido adverso, debido a que la mayor parte fue desmontada y cambiada al uso del suelo agrícola para la siembra de los cultivos anuales; sin embargo, no se tomaron en cuenta las medidas necesarias para hacer frente a los factores climáticos como son la lluvia de poca duración y alta intensidad, y el viento con altas velocidades en épocas prolongadas de sequía, lo que ha ocasionado un deterioro del suelo y de la producción.
Los problemas generados por la erosión eólica e hídrica rebasan los efectos in situ, extendiéndose a la agricultura productiva, las comunicaciones y las poblaciones de la región, por lo que es urgente generar alternativas del uso de la tierra para reducir la erosión y la contaminación del aire, disminuir la evaporación del agua, mejorar la productividad agrícola y difundir las estrategias tecnológicas y organizativas para lograrlo.
En la zona se registran vientos con velocidades erosivas que, al encontrarse con la superficie desprovista de vegetación, después de haber cosechado y aprovechado la soca, ocasiona que se lleve a cabo el proceso de erosión eólica. Ante esta situación, hace varios años, en algunos ejidos se inició la reforestación en las vías de acceso y en los linderos de algunas parcelas, creando cortinas que atenúan el problema. Sin embargo, esto no es suficiente debido a las condiciones de la región, por lo que es urgente que se utilicen medidas de protección y restauración que permitan conservar el recurso suelo.
Por otro lado, es importante destacar que en la región, al igual que en la mayoría de la zona agrícola del norte de Tamaulipas, la orientación de los surcos en la preparación de los suelos está en función de la longitud máxima del terreno, lo que en muchos casos favorece el escurrimiento y la formación de arroyuelos e incluso en algunos casos produce cárcavas, con lo que se provocan grandes pérdidas de agua y suelo que redundan en una disminución de la productividad.
Estudio de caso 2: La salinidad en el Distrito de Riego 086 "Soto la Marina"
El Distrito de Riego 086 "Soto la Marina" está ubicado en los municipios de Jiménez, Abasolo y Soto la Marina, al noreste del estado de Tamaulipas. Se sitúa entre las coordenadas geográficas 23º 44’ y 24º 10’ latitud norte y 98º 06’ y 98º 28’ longitud oeste.
El agua para la irrigación proviene de la presa Vicente Guerrero, situada al oeste del distrito, la cual es conducida hacia el distrito por el río Soto la Marina. Su capacidad total es de 5 283 millones de m3 y su capacidad útil de 3 900 millones de m3.
La irrigación en el distrito es por gravedad. La red de distribución está constituida por dos canales principales llamados Margen derecha (37 Km.) y dos canales sublaterales, estos últimos desembocan en las parcelas. La capacidad conjunta de los canales principales es de 44 m3 s-1. La eficiencia de la red de irrigación fue estimada por el distrito en 54% durante el ciclo agrícola 88/90.
La red de drenaje que permite evacuar el agua excedente tiene una longitud total de 688 Km. La capacidad de evacuación del dren principal es de 25 m3 s-1.


El suelo es considerado como uno de los recursos naturales más importantes, de ahí la necesidad de mantener su productividad, para que a través de él y las prácticas agrícolas adecuadas se establezca un equilibrio entre la producción de alimentos y el acelerado incremento del índice demográfico.
El suelo es esencial para la vida, como lo es el aire y el agua, y cuando es utilizado de manera prudente puede ser considerado como un recurso renovable. Es un elemento de enlace entre los factores bióticos y abióticos y se le considera un hábitat para el desarrollo de las plantas.
Gracias al soporte que constituye el suelo es posible la producción de los recursos naturales, por lo cual es necesario comprender las características físicas y químicas para propiciar la productividad y el equilibrio ambiental (sustentabilidad).
Introducción al suelo
El suelo, entre otras funciones sirve de soporte a las raíces de las plantas y provee a estas de las substancias necesarias para su alimentación. Su composición es la siguiente:
+Partículas minerales de diferente tipo y tamaño.
+Materia orgánica formada por residuos vegetales y animales, más o menos degradados .
+Organismos vivos .
+Aire. La atmósfera del suelo está formada en gran parte por vapor de agua y en menor medida por CO2 y oxígeno. Normalmente la mitad del volumen del suelo está ocupado por aire más agua..
+Agua, ocupa los espacios inmediatos a las partículas sólidas, y actúa como disolvente de muchas substancias y fluido transportador de partículas. En función de su cantidad ocupa poros de mayor o menor tamaño, desplazando al aire..
Textura y estructura
a) Textura: La textura de un suelo se define por las proporciones de arena, limo y arcilla que posee. La textura es un factor muy importante en la capacidad de retención del agua y de nutrientes. En función del tipo y tamaño de partículas presentes en un suelo, la capacidad de adsorción de moléculas polares e iónicas varía considerablemente. Otros efectos dependientes de la textura son la plasticidad y la cohesión..
b) Estructura: Las partículas finas del suelo suelen estar unidas formando agregados o grumos, en la mayoría de los casos gracias a la acción de la materia orgánica (el complejo arcilloso-húmico6). Los espacios entre estos agregados se llaman poros, por ellos circulan aire y agua. Determinan hasta el 50% del volumen del suelo. Como se ha dicho, normalmente el aire ocupa la mayor parte de los poros grandes y el agua los pequeños.
A su vez, los agregados se juntan formando grupos mayores. La forma en que se unen las diversas partículas recibe el nombre de estructura, y tiene gran importancia sobre las propiedades del suelo. Por ejemplo, un suelo arcilloso, en el que el movimiento del agua es lento y la aireación escasa, puede no presentar estos problemas si existe una buena estructura..
En ocasiones, el uso continuado y exclusivo de fertilizantes químicos conlleva la casi desaparición de la materia orgánica, cosa que favorece la desestructuración y el apelmazamiento del suelo. La estructura resultante recoge aspectos de la estructura masiva y de la estructura con cementos químicos .
Agua, suelo y plantas
Ante la absorción de agua por las plantas, se distinguen tres estados hídricos del suelo:.
1-Suelo saturado. Cuando el agua llena todos los poros desalojando al aire. Si la situación se prolonga las plantas mueren por asfixia de las raíces . 2-Capacidad de campo. Si no hay impedimentos (capas freáticas o horizontes impermeables, etc.), el exceso de agua se elimina por gravedad como agua de drenaje, ocupando el aire los huecos grandes. En ese momento se está a capacidad de campo .
3-Punto de marchitez. Cuando sólo queda agua en los pequeños poros, siendo retenida8 con tal fuerza que no es disponible para las plantas. No es una constante del suelo, sinó que varía en función de la capacidad de la planta para soportar condiciones de sequía (y por tanto de crear un potencial hídrico menor al del suelo).
El agua de los espacios del suelo puede encontrarse en contacto con las paredes de las partículas o libre. Por ello, en un suelo arcilloso, donde la mayor parte de los poros son pequeños, la fuerza de retención, y por ello la capacidad de campo y el punto de marchitez, tiene un mayor potencial que en un suelo arenoso..
Complejo de cambio
El Complejo de cambio engloba al conjunto de partículas con capacidad para adsorber moléculas polares e iones, adsorción que está en equilibrio con las concentraciones relativas en la solución del suelo..
Las partículas de arcilla y del complejo arcilloso-húmico se encuentran cargadas negativamente, por lo que atraen los iones de carga positiva, adsorbiéndolos. Por ello el complejo arcilloso-húmico se llama también complejo adsorbente.
Se derivan una serie de aspectos:
+ El complejo de cambio actúa como almacén donde están fijados reversiblemente muchos de los elementos nutritivos para las plantas.
+ El complejo de cambio permite a las plantas absorber los elementos minerales a medida que lo precisan. Esto es posible debido al intercambio de estos por substancias de carga positiva como H+ o radicales orgánicos, que las plantas segregan ..
+ En tierras muy empobrecidas deben recuperarse los niveles de materia orgánica, y posteriormente los de fósforo y potasio, entre otros elementos, para que los abonados posteriores sean eficaces.
No debe confundirse la C.i.C. con la capacidad complejante (más fuerte) de la materia orgánica. La C.I.C. está muy relacionada con el pH del suelo de forma al aumentar el pH también aumenta la C.I.C.
Especialmente notable en los coloides orgánicos, esta característica también se observa en las partículas minerales. Las cargas que presentan las arcillas en su superficie se pueden distinguir en dos grupos en función de la disposición de los elementos. Un primer grupo es de cargas permanentes, y un segundo grupo varía su carga según el pH.
El pH del suelo
Entre los diversos cationes fijados por el complejo adsorbente está el H+. La acidez y reacción del suelo viene determinada en su mayor parte por la cantidad de cationes hidrógeno fijados en relación con los demás iones. Normalmente el pH de los suelos varía entre 5,5 y 8,5, siendo el pH óptimo para la mayoría de cultivos entre 6 y 7,5. Los dos factores naturales que más influyen en el pH del suelo son:
1-Naturaleza de la roca madre . 2-Clima de la región. Las temperaturas bajas y una pluviosidad abundante propician suelos ácidos. La vegetación también influye en la acidez del suelo, aunque su efecto está condicionado por los factores mencionados, ya que determinan el tipo de flora presente.
Puesto que el equilibrio H+/Ca++ es determinante para el pH del suelo, si se dan pérdidas de calcio generalmente habrá una acidificación. Estas pérdidas ocurren debido al arrastre por el agua y por las extracciones de las cosechas.
Potencial redox
Se denomina potencial redox de un suelo a la capacidad reductora u oxidativa del mismo. Esta característica guarda relación con la aireación (velocidad de difusión del O2) y el pH, que también determinan la actividad microbiana. El agua influye en estos procesos al modificar la distribución de la atmósfera del suelo, y por ello la difusión del O2.
El potencial redox afecta a aquellos elementos que pueden existir en más de un estado de oxidación (por ejemplo C, N, S, Fe, Mn y Cu). Característica que debe considerarse antes de aplicar abonos u otras substancias, ya que puede ocurrir que la forma a la que reviertan tras una oxidación o reducción no tenga la incidencia esperada.
La palabra suelo se deriva del latín solum, que significa suelo, tierra o parcela.
Los suelos se forman por la combinación de cinco factores interactivos: material parental, clima, topografía. Organismos vivos y tiempo.
Los suelos constan de cuatro grandes componentes: materia mineral, materia orgánica, agua y aire; la composición volumétrica aproximada es de 45, 5, 25 y 25%, respectivamente.
Los constituyentes minerales (inorgánicos) de los suelos normalmente están compuestos de pequeños fragmentos de roca y minerales de varias clases. Las cuatro clases más importantes de partículas inorgánicas son: grava, arena, limo y arcilla.
La materia orgánica del suelo representa la acumulación de las plantas destruidas y resintetizadas parcialmente y de los residuos animales. La materia orgánica del suelo se divide en dos grandes grupos:
- Los tejidos originales y sus equivalentes más o menos descompuestos.
- El humus, que es considerado como el producto final de descomposición de la materia orgánica.
Para darse una idea general de la importancia que tiene el agua para el suelo es necesario resaltar los conceptos:
- El agua es retenida dentro de los poros con grados variables de intensidad, según la cantidad de agua presente.
- Junto con sus sales disueltas el agua del suelo forma la llamada solución del suelo; ésta es esencial para abastecer de nutrimentos a las plantas que en él se desarrollan.
El aire del suelo no es continuo y está localizado en los poros separados por los sólidos. Este aire tiene generalmente una humedad más alta que la de la atmósfera. Cuando es óptima, su humedad relativa está próxima a 100%. El contenido de anhídrido carbónico es por lo general más alto y el del oxígeno más bajo que los hallados en la atmósfera.
La arcilla y el humus son el asiento de la actividad del suelo; estos dos constituyentes existen en el llamado estado coloidal. Las propiedades químicas y físicas de los suelos son controladas, en gran parte, por la arcilla y el humus, las que actúan como centros de actividad a cuyo alrededor ocurren reacciones químicas y cambios nutritivos.
Perfil del suelo.
Un perfil de suelo es la exposición vertical, de horizontes o capas horizontales, de una porción superficial de la corteza terrestre. Los perfiles de los suelos difieren ampliamente de región a región, en general los suelos tienen de tres a cinco horizontes y se clasifican en horizontes orgánicos (designados con la letra O) y horizontes minerales (con las letras A, B, C).

Los suelos son clasificados de acuerdo con su estructura y composición en órdenes, subórdenes, grandes grupos, subgrupos, familias y series. Se ha visto que las características del suelo varían enormemente de un lugar a otro; los científicos han reconocido estas variaciones en los diferentes lugares y han establecido distintos sistemas de clasificación.
Las diferencias que presentan los suelos se utilizan para clasificarlos en diez órdenes principales, como se observa en el siguiente cuadro.
Los alfisoles (suelos ricos en hierro y aluminio) y molisoles (suelos de pastizales) son los mejores suelos agrícolas.
Tipo de Suelo | Porcentaje de superficie en el mundo |
Aridisoles | 19.2 |
Inceptisoles | 15.8 |
Alfisoles | 14.7 |
Entisoles | 12.5 |
Oxisoles | 9.2 |
Molisoles | 9 |
Ultisoles | 8.5 |
Espodosoles | 5.4 |
Vertisoles | 2.1 |
Histosoles | 0.8 |
Suelos diversos | 2.8 |
Total | 100 |
Según la capacidad del suelo, a éste lo utilizamos para diferentes propósitos.
La idoneidad de la tierra ha sido definida en función de su propiedad para los diversos usos específicos a los cuales va a ser destinada.
La FAO modificó su propia respuesta de evaluación del uso de las tierras (plateada en 1976) y en 1993 mencionó la necesidad de considerar la sostenibilidad como medida real para la planeación en el uso de los suelos dentro del marco del desarrollo sostenible.
Clase | Características | Usos Principales | Usos Secundarios | Medidas de conservación |
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Tierras adecuadas para el cultivo |
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I | Tierra excelente, plana y bien drenada | Agricultura | Recreación, vida silvestre, pastura | Ninguna |
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II | Buena tierra con limitaciones menores, como pendiente ligera, suelo arenoso o drenaje deficiente | Agricultura, pastura | Recreación, vida silvestre, pastura | Cultivo de franjas, labranza en contorno |
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III | Terreno moderadamente bueno con limitantes importantes en suelo, pendiente o drenaje | Agricultura, pastura, cuenca colectora | Recreación, vida silvestre, industria urbana | Labranza en contorno, cultivo de franjas, vías fluviales, terrazas |
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IV | Tierra regular, limitaciones severas en suelo, pendiente o drenaje | Pastura limitada, huertos, agricultura limitada, industria urbana | Pastura, vida silvestre | Labranza en contorno, cultivo de franjas, vías fluviales, terrazas |
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Tierras no apropiadas para el cultivo |
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V | Rocosa, suelo somero, humedad o pendiente alta imposibilitan la agricultura | Apacentamiento, silvicultura, cuenca colectora | Recreación, vida silvestre | Sin precauciones especiales, si se pastorea o tala de manera apropiada, no debe ararse |
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VI | Limitaciones moderadas para apacentamiento (ganadería) y silvicultura | Apacentamiento, silvicultura, cuenca colectora, industria urbana | Recreación, vida silvestre | El apacentamiento y la tala deben limitarse a determinadas épocas |
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VII | Limitaciones severas para apacentamiento (ganadería) y silvicultura | Apacentamiento, silvicultura, cuenca colectora, recreación, paisaje estético, vida silvestre |
| Si requiere una administración cuidadosa cuando se utiliza para apacentamiento o tala |
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VIII | Inadecuada para apacentamiento y silvicultura a causa de fuertes pendientes, suelo somero, carencia de agua o demasiada agua | Recreación, paisaje estético, vida silvestre, industria urbana |
| No se usa para apacentamiento o tala |
En el suelo viven una gran cantidad de bacterias y hongos, tantos que su biomasa supera, normalmente, a todos los animales que viven sobre el suelo.
En la zona más superficial, iluminada, viven también algas, sobre todo diatomeas. También se encuentran pequeños animales como ácaros, colémbolos, cochinillas, larvas de insectos, lombrices, etc.
Las lombrices tienen un especial interés. Son, dentro de la fauna, las de mayor presencia de biomasa, y cumplen un importante papel estructural pues sus galerías facilitan el crecimiento de las raíces y sus heces retienen agua y contienen importantes nutrientes para las plantas.
La disyuntiva que se presenta frente a un suelo contaminado es recuperarlo o destruirlo. En un principio ha prevalecido la última opción, mientras que en los últimos años se ha prestado una especial atención a las técnicas de recuperación que posibilitan su reutilización.
La problemática de la descontaminación de los suelos podemos tratarla bajo dos perspectivas: técnicas de aislamiento de la contaminación y técnicas de descontaminación.
Técnicas de aislamiento
Para evitar que la contaminación se propague desde los suelos contaminados estos pueden ser almacenados en vertederos apropiados o sellados in situ o destruidos totalmente.
La técnica del sellado trata al suelo con un agente que lo encapsula y lo aísla. El suelo es excavado, la zona se sella con un impermeabilizante y se redeposita el suelo. Para desarrollar las barreras de aislamiento se ha utilizado diversas sustancias, como el cemento, cal, plásticos, arcilla, etc. El procedimiento tiene el inconveniente que se pueden producir grietas por las que los contaminantes pueden fugarse.
Sometiendo al suelo a altas temperaturas (1600-2300°C) se consigue su vitrificación con lo que se llegan a fundir los materiales del suelo, produciendose una masa vítrea similar a la obsidiana. Durante el proceso hay que controlar la volatilización de numerosos compuestos.
La propia filosofía de estas técnicas (persigue la eliminación del suelo) las hace sólo recomendable en situaciones extremas.
En otras ocasiones se realiza el aislamiento directamente sobre los niveles de aguas freáticas. Mediante bombeos exhaustivos se consigue deprimir los niveles freáticos para alejarlos del suelo y subsuelo contaminados. El agua bombeada es tratada para eliminar su contaminación.
Técnicas de descontaminación
Básicamente se utilizan cinco métodos para la recuperación de los suelos contaminados:
Extracción
Tratamiento químico
Tratamiento electroquímico
Tratamiento térmico
Tratamiento microbiológico
En función de como se apliquen las técnicas depuradoras se habla de:
Tratamientos in situ
Tratamientos on site
Tratamientos ex situ (off site)
El procedimiento in situ es el que requiere menos manejo, pero su aplicación resulta frecuentemente difícil de llevar a la práctica, dada la dificultad que representa el poner en íntimo contacto a los agentes limpiadores con la masa del suelo. En el tratamiento on site el suelo se excava y se trata en el propio terreno. El método ex site requiere las etapas de excavación, transporte, tratamiento en las plantas depuradoras, devolución y enterramiento. Este proceso exige mayor inversiones pero es más rápido y con él se consiguen recuperaciones más completas.

Extracción por fluidos
Consiste en separar los contaminantes mediante la acción de un fluido, a veces aire (arrastre) y en otras ocasiones se usa agua (lavado). Una vez arrastrado el contaminante, se depura el efluente con técnicas apropiadas.
Se trata de procedimientos muy sencillos pero para que sean efectivos requieren que los suelos sean permeables y que las sustancias contaminantes tengan suficiente movilidad. Además, no son métodos válidos cuando el suelo presenta una alta capacidad de adsorción.
Son métodos típicamente desarrollados in situ.
Aireación
Se considera un método de volatilización pasiva para contaminantes volátiles. El suelo se excava y se vierte una fina capa, de unos 20 cm, sobre una superficie impermeable.
Para favorecer la volatización se procede a la remoción periódica, por ejemplo, mediante el arado. El riego también favorece el proceso ya que el agua disuelve los contaminantes y produce su desorción y al evaporarse los arrastra hacia la superficie. Además la humedad acelera la actividad de los microorganismos. También al extender el suelo se aumenta su temperatura y se expone a la acción de los vientos, con lo que aumenta la volatización.
En general se trata de un proceso muy lento y tiene el inconveniente de que los contaminantes son devueltos directamente a la atmósfera, sin sufrir ninguna depuración. No obstante, en general estos compuestos devueltos a la atmósfera tienden a degradarse rápidamente. Los hidrocarburos reaccionan fácilmemte con los radicales hidroxilo atmosféricos, degradandose en un plazo que va desde un solo día para el dodecano hasta 9 días que necesita el benceno. Por otro lado, los disolventes clorados industriales se descomponen fotolíticamente con gran rapidez por acción de las radiaciones ultravioletas. Por otra parte, la posible contaminación atmosférica se puede evitar si el suelo es colocado en unas naves en las se pueden recoger los gases para su posterior tratamiento (y en las que además de controlar las condiciones ambientales).
Su principal ventaja es su bajo presupuesto económico.
Arrastre
Consiste en inyectar un gas para arrastrar a los contaminantes. Generalmente se utiliza aire y vapor de agua. El aire penetra desde la superficie del terreno y se fuerza su circulación al succionarlo a través de unos pozos que se excavan.

En otras ocasiones el aire o un gas se inyecta sobre la superficie del suelo o a través de pozos (en este último caso, se recomienda sellar la superficie del terreno con arcilla, plástico, cemento, asfalto, etc). En ocasiones se mejoran los rendimientos utilizando aire caliente.
El aire se inyecta mediante unas barrenas helicoidales que perforan y mezclan el suelo. El aire se propaga a través del migrando hacia la superficie. A veces se perforan unos pozos para extraer el aire mediante succión.
El aire con los contaminantes se puede depurar utilizando filtros de carbono activo.
Es un procedimiento sólo válido para extraer contaminantes volátiles (cómo mínimo con una presión de vapor de mercurio de 0,5mm) y de bajo peso molecular, como son: xileno, benceno, tolueno, tetracloruro de carbono, tricloroetano, cloruro de metilo, etc.
La rapidez y eficacia depende de la permeabilidad del suelo. Al disminuir esta se alargan los tiempos del tratamiento, con lo que aumentan los costes. También influye el estado de humedad del suelo. Así cuanto más seco se encuentre más fácilmente será atravesado por el flujo extractante.
Según E, de Miguel García (1995) es un método muy sencillo, que usa una tecnología estandar y fácil de adquirir. Posibilita tratar grandes volúmenes de suelo a un coste razonable, produciendo una alteración mínima en el terreno.
En algunas ocasiones se ha utilizado una técnica muy empleada para mejorar la producción de los pozos de petróleo. Consiste en inyectar a presión una disolución acuosa espesada, o gelificada, junto a un material granulado (arenas). Al inyectar a gran presión el fluido se producen fracturas que el material rellena y de esta manera se evita que se puedan volver a cerrar. El fluido se extrae por bombeo y el material granulado constituye una vía para su fácil circulación (E. de Miguel García. 1995).
Lavado
Consiste en inyectar agua en el suelo. El agua moviliza a los contaminantes y luego se extrae y se depura.
El método sólo es válido para contaminantes solubles en agua (en la práctica la solubilidad ha de ser mayor de 1000 mg/l).
El agua se introduce mediante zanjas y pozos y se recoge en unos drenes (tuberías horizontales) y se extrae de los pozos mediante unas bombas de succión.
En ocasiones se utiliza agua con disolventes para facilitar la extracción. También se emplean detergentes para extraer contaminantes con comportamientos hidrofóbicos. Otra variante consiste en utilizar soluciones acidificantes. La extracción ácida ofrece buenos resultados para el caso de los metales pesados.
Normalmente se trata de una técnica in situ.

Este tratamiento también puede llevarse a cabo como técnica ex situ. El suelo excavado es tratado con una solución acuosa en un tanque. Se tamiza para separar las fracciones más gruesas (generalmente, superiores a los 20 mm de diámetro). Los materiales finos se mezclan con un fluido lavador y posteriormente son aclarados. Después se separan las arenas, que tienen una capacidad muy baja para retener contaminantes. Las arcillas y los limos continúan en el proceso de depuración y finalmente los materiales que conserven todavía un alto porcentaje de contaminantes son separados para su aislamiento en vertederos controlados (figura). Esta técnica es útil para una amplia gama de compuestos contaminantes como los metales pesados, cianuros metálicos, disolventes nitrogenados, hidrocarburos aromáticos, gasolinas, aceites minerales, PBC (productos organoclorados, como los policlorobifenilos), etc. Los fluidos utilizados son muy diversos dependiendo del tipo de contaminante: agua, disoluciones acuosas, disolventes orgánicos, compuestos quelantes, productos tensoactivos, ácidos y bases (E. de Miguel García. 1995).
Tratamiento químico
Se trata de depurar el suelo mediante la degradación de los contaminantes por reacciones químicas. Frecuentemente se trata de reacciones de oxidación de los compuestos orgánicos.
Como agente oxidante se emplea el oxígeno y el agua oxigenada.
Es un método útil para: aldehidos, ácidos orgánicos, fenoles, cianuros y plaguicidas organoclorados.
Este tratamiento se utiliza preferentemente in situ, inyectando el agente depurador a zonas profundas mediante barrenas huecas, o a veces, simplemente mediante un laboreo apropiado del terreno.
Otro procedimiento químico es la descloración. Esta técnica se utilizó, en un principio, para la estabilización de productos del petróleo. En suelos se ha empleado para la descloración de PBC. Consiste en la inyección de CaO, Ca(OH)2 o NaOH. El suelo al reaccionar se calienta y al aumentar el pH hasta valores de 9 a 11 se produce la descloración de los PBC (E. de Miguel Garcia. 1995).
Tratamiento electroquímico
El desplazamiento de los contaminantes se logra mediante la creación de campos eléctricos.
Es un procedimiento a realizar in situ.
Consiste en introducir, a suficiente profundidad, unos electrodos en el suelo. Los contaminantes fluyen desde un electrodo a otro siguiendo las líneas del campo eléctrico.
Para favorecer el movimiento se puede añadir una fase acuosa.

La movilización de los contaminantes es debida a fenómenos de: migración, electroósmosis y electroforesis.
Migración
Se trata de una movilización en forma iónica de los contaminantes a través del campo electrico. Representa el movimiento de las partículas en disolución con comportamiento iónico.
Electroósmosis
Movimiento del líquido en relación a las superficies sólidas del campo eléctrico. Se produce la movilización del líquido en masa como consecuencia de la interacción con las paredes de los poros. En las superficies desequilibradas de las partículas del suelo predominan las cargas negativas y atraen al líquido hacia el cátodo que se comporta como si fuese un gran catión. Es este el efecto más importante.

Electroforesis
Representa el desplazamiento de una partícula coloidal cargada en suspensión en un líquido. Es el que tiene menor efecto en el desplazamiento de los contaminantes.
El conjunto de estos mecanismos provoca que los contaminantes se desplacen en el campo eléctrico. Los cationes van hacia el cátodo mientras que los aniones lo hacen hacia el ánodo, ambos son extraídos posteriormente.
Este procedimiento tiene la ventaja de que apenas si influye en la depuración la textura ni la permeabilidad (parámetros limitantes de muchos de los otros tratamientos).
Se trata de un transporte masivo a través de los poros grandes y pequeños, a diferencia de lo que ocurre con los métodos de lavado y arrastre que apenas actúan sobre los microporos.
Este método proporciona buenos resultados para la recuperación de suelos contaminados por metales pesados, como el Cu, Zn, Pb y As. Igualmente válido para compuestos orgánicos.
Tratamiento térmico
Busca la destrucción de los contaminantes mediante el suministro de calor.
Se trata de un tratamiento ex situ.
En la incineración la combustión de los contaminantes se consigue sometiendo al suelo a altas temperaturas (alrededor de 1000°C). El tratamiento se desarrolla en dos fases. En una primera se oxidan la mayor parte de los contaminantes. El proceso se completa en la segunda fase en la que se mantiene al suelo a altas temperaturas durante el tiempo necesario para conseguir la destrucción completa de los contaminantes y se eliminen todos los gases (figura).
Para depurar los gases residuales se incorpora un sistema de limpieza.
Es un método muy útil para eliminar la contaminación producida por hidrocarburos poliaromáticos, PBC (policlorobifenilos) y clorofenoles.
La desorción térmica es otro proceso térmico en el que se somete al suelo a unas temperaturas más bajas (250-550°C) para conseguir la desorción en vez de la destrucción de los contaminantes. Con esta técnica se puede tratar la contaminación producida por compuestos orgánicos volátiles (con un peso molecular no muy elevado, como los lubricantes, aceites minerales, gasolinas, etc) y determinados metales pesados volátiles como es el caso del mercurio. Con esta técnica hay que controlar el paso de los contaminantes a la fase gaseosa, por ejemplo se pueden eliminar en una cámara de combustión o fijarlos sobre carbono activado.
Estos métodos presentan el inconveniente de que el suelo queda completamente transformado, sin materia orgánica, sin microorganismos, sin disoluciones...
Tratamiento microbiológico
Consiste en potenciar el desarrollo de microorganismos con capacidad de degradación de contaminantes (bioremediación). Se puede o favorecer la actividad de los microorganismos presentes o introducir nuevas especies. Para favorecer las acciones bióticas se pueden mejorar determinadas condiciones edáficas, añadiendo nutrientes, agua, oxígeno y modificando el pH.
En líneas generales la mayoría de los contaminantes orgánicos se degradan bajo condiciones aerobias. Sin embargo hay determinados compuestos, como los alifáticos clorados que resisten bien en condiciones aerobias pero son fácilmente degradados en las anaerobias. Otros incluso, como es el caso de los PBC, se degradan primero en condiciones anaerobias, produciendose la descloración de manera rápida, y luego la degradación prosigue bajo condiciones aerobias.
La velocidad de descomposición por los organismos va a depender de su concentración, de determinadas características del suelo (disponibilidades de oxígeno y de nutrientes, pH, humedad y temperatura) y de la estabilidad del contaminante.
Este tratamiento se puede desarrollar in situ, on site o ex situ.
El tratamiento in situ se usa en suelos permeables cuando la contaminación afecta a los horizontes subsuperficiales. Se perforan unos pozos por los que se inyectan agua con microrganismos (a la que se le han añadido nutrientes). Se bombea el agua contaminada hacia la suerficie, se depura y se vuelve a inicial el ciclo.

Para el tratamiento on site el suelo es excavado y depositado sobre unas piscinas con fondo arenoso y revestidas de un material impermeable, como por ejemplo, una capa plástica, y con un sistema de drenaje del agua. La superficie se riega con una soluciones enriquecidas en nutrientes, a las que se le habrán añadido los microorganismos.

Los mejores resultados se obtienen en los tratamientos ex situ. Según esta técnica el suelo contaminado es llevado a unos fermentadores, grandes cilindros que giran sobre su eje para agitar el suelo. Durante el tratamiento se añade oxígeno y nutrientes, en condiciones de temperatura controlada
La degradación tiene importantes consecuencias. Veamos las referidas al suelo en sí mismo y dejaremos las medioambientales y socioeconómicas para otras disciplinas (avalanchas, inundaciones, empobrecimientos, migraciones, etc).
- Pérdida de elementos nutrientes (N, P, S, K, Ca, Mg...). Puede ser de manera directa, bien al ser eliminados por las aguas que se infiltran en el suelo o bien por erosión a través de las aguas de escorrentía, o de una forma indirecta, por erosión de los materiales que los contienen o que podrían fijarlos.
- Modificación de las propiedades fisicoquímicas: acidificación, desbasificación y bloqueo de los oligoelementos que quedan en posición no disponible.
- Deterioro de la estructura. La compactación del suelo produce una disminución de la porosidad, que origina una reducción del drenaje y una pérdida de la estabilidad: como consecuencia se produce un encostramiento superficial y por tanto aumenta la escorrentía.
- Disminución de la capacidad de retención de agua: por degradación de la estructura o por pérdida de suelo. Esta consecuencia es especialmente importante para los suelos andaluces sometidos a escasas precipitaciones anuales.
- Pérdida física de materiales: erosión selectiva (parcial, de los constituyentes más lábiles, como los limos) o masiva (pérdida de la capa superficial del suelo, o en los casos extremos de la totalidad del suelo).
- Incremento de la toxicidad. Al modificarse las propiedades del suelo se produce una liberación de sustancias nocivas.
En definitiva, se produce un empeoramiento de las propiedades del suelo y una disminución de la masa de suelo. Estos efectos tienen dos consecuencias generales: a corto plazo, disminución de la producción y aumento de los gastos de explotación (cada vez el suelo necesita mayor cantidad de abonos y cada vez produce menos). A largo plazo: infertilidad total, abandono, desertización del territorio.
Los componentes primarios del suelo son:
1) compuestos inorgánicos, no disueltos, producidos por la meteorización y la descomposición de las rocas superficiales;
2) los nutrientes solubles utilizados por las plantas;
3) distintos tipos de materia orgánica, viva o muerta y
4) gases y agua requeridos por las plantas y por los organismos subterráneos.
La naturaleza física del suelo está determinada por la proporción de partículas de varios tamaños. Las partículas inorgánicas tienen tamaños que varían entre el de los trozos distinguibles de piedra y grava hasta los de menos de 1/40.000 centímetros. Las grandes partículas del suelo, como la arena y la grava, son en su mayor parte químicamente inactivas; pero las pequeñas partículas inorgánicas, componentes principales de las arcillas finas, sirven también como depósitos de los que las raíces de las plantas extraen nutrientes. El tamaño y la naturaleza de estas partículas inorgánicas diminutas determinan en gran medida la capacidad de un suelo para almacenar agua, vital para todos los procesos de crecimiento de las plantas.
La parte orgánica del suelo está formada por restos vegetales y restos animales, junto a cantidades variables de materia orgánica amorfa llamada humus. La fracción orgánica representa entre el 2 y el 5% del suelo superficial en las regiones húmedas, pero puede ser menos del 0.5% en suelos áridos o más del 95% en suelos de turba.
El componente líquido de los suelos, denominado por los científicos solución del suelo, es sobre todo agua con varias sustancias minerales en disolución, cantidades grandes de oxígeno y dióxido de carbono disueltos. La solución del suelo es muy compleja y tiene importancia primordial al ser el medio por el que los nutrientes son absorbidos por las raíces de las plantas. Cuando la solución del suelo carece de los elementos requeridos para el crecimiento de las plantas, el suelo es estéril.
Los principales gases contenidos en el suelo son el oxígeno, el nitrógeno y el dióxido de carbono. El primero de estos gases es importante para el metabolismo de las plantas porque su presencia es necesaria para el crecimiento de varias bacterias y de otros organismos responsables de la descomposición de la materia orgánica. La presencia de oxígeno también es vital para el crecimiento de las plantas ya que su absorción por las raíces es necesaria para sus procesos metabólicos.

Lossuelos se dividen en clases según sus características generales. Laclasificación se suele basar en la morfología y la composición delsuelo, con énfasis en las propiedades que se pueden ver, sentir o medirpor ejemplo, la profundidad, el color, la textura, la estructura y lacomposición química. La mayoría de los suelos tienen capascaracterísticas, llamadas horizontes; la naturaleza, el número, elgrosor y la disposición de éstas también es importante en laidentificación y clasificación de los suelos.
Las propiedades de un suelo reflejan la interacción de varios procesos de formación que suceden de forma simultánea tras la acumulación del material primigenio. Algunas sustancias se añaden al terreno y otras desaparecen. La transferencia de materia entre horizontes es muy corriente. Algunos materiales se transforman. Todos estos procesos se producen a velocidades diversas y en direcciones diferentes, por lo que aparecen suelos con distintos tipos de horizontes o con varios aspectos dentro de un mismo tipo de horizonte.
Los suelos que comparten muchas características comunes se agrupan en series y éstas en familias. Del mismo modo, las familias se combinan en grupos, y éstos en subórdenes que se agrupan a su vez en órdenes.
Los nombres dados a los órdenes, subórdenes, grupos principales y subgrupos se basan, sobre todo, en raíces griegas y latinas. Cada nombre se elige tratando de indicar las relaciones entre una clase y las otras categorías y de hacer visibles algunas de las características de los suelos de cada grupo. Los suelos de muchos lugares del mundo se están clasificando según sus características lo cual permite elaborar mapas con su distribución.


q Geología : Campo de la ciencia que se interesa por el origen del planeta Tierra, su historia, su forma, la materia que lo configura y los procesos que actúan o han actuado sobre él. Es una de las muchas materias relacionadas como ciencias de la Tierra, o geociencia, y los geólogos son científicos de la Tierra preocupados por las rocas y por los materiales derivados que forman la parte externa de la Tierra. Para comprender estos cuerpos, se sirven de conocimientos de otros campos, por ejemplo de la física, química y biología. De esta forma, temas geológicos como la geoquímica, la geofísica, la geocronología (que usa métodos de datación) y la paleontología, ahora disciplinas importantes por derecho propio, incorporan otras ciencias, y esto permite a los geólogos comprender mejor el funcionamiento de los procesos terrestres a lo largo del tiempo.
q Edafología : Ciencia que estudia las características de los suelos, su formación y su evolución (edafogénesis), sus propiedades físicas, morfológicas, químicas y mineralógicas y su distribución. También comprende el estudio de las aptitudes de los suelos para la explotación agraria o forestal. La edafología se constituye como ciencia a finales del siglo XIX, gracias a las investigaciones del geólogo ruso Dokouchaev sobre los suelos de Ucrania. Basándose en zanjas, Dokouchaev estableció y describió por primera vez perfiles de suelos caracterizados por horizontes, para llegar a la conclusión de que la naturaleza de los suelos depende de la vegetación y el clima. Estos trabajos, apoyados en una cartografía de suelos, suscitaron mucho interés y marcaron el origen de un avance muy rápido en todo el mundo. Los suelos se desarrollan bajo la influencia del clima, la vegetación, los animales, el relieve y la roca madre. La edafología se sitúa en la encrucijada de las ciencias de la Tierra y de la vida y es fundamental para la conservación del medio ambiente natural.
q Pedología : Ciencia que estudia la tierra apta para el cultivo.

S= f(Material parental, topografía, tiempo, materia orgánica, rocas, clima, otros factores)
q Material parental : Mineral o material orgánico, no consolidado y más o menos intemperizado o meteorizado, desde el cual el solum de los suelos es desarrollado por procesos pedogeneticos (hidrolización, oxidación, etc.)
Tipos de material parental que existen en la naturaleza:
· Aluviales : También conocido como fluvial, ubicados a lo largo de la hoya hidrográfica, su agente formador es el rió, posee una textura heterogénea, una forma mas o menos esférica y su disposición tiende a la imbricación.
· Coluviales : Material que se forma al pie de un cerro, su textura es heterogénea, sus formas son angulosas y subangulosas y su disposición es anárquica
· Eólicos : Material producido por la acción del viento, su forma es homogénea y su disposición es masiva.
· Volcánicos : Material formado tras erupciones volcánicas, su forma es muy heterogénea, su forma es irregular y su disposición errática y caótica.
· Otros.
q La topografía como factor formador de suelos
(1) Sobre la meseta : horizontes A,B,C bien desarrollados
(2) Sobre la pendiente : A (B) C
(3) Sobre la base de la pendiente : A - C (Ab - Bb)
Si bien suelo es un cuerpo tridimensional, la pendiente es una característica que lo influye, ya que lo afecta debido al escurrimiento, erosión, drenaje y mediación solar.
q El tiempo cronológico como factor de generación de suelo
Sobre terrenos relativamente estable, la formación de los suelos es continua respondiendo a patrones o modelos predecibles, no obstante muchas superficies desaparecen o reciben materiales adicionales, ambos procesos cambian el patrón de desarrollo de los perfiles, por ello el factor tiempo juega un papel muy importante.
q Materia orgánica
En la pradera existe un equilibrio entre las actividades de los hongos y las bacterias, mientras que en la ladera aumenta la actividad de los hongos



Entrelas propiedades de los suelos se encuentran: el color, distribucióndel tamaño de las partículas, consistencia, textura, estructura,porosidad, atmósfera, humedad, densidad, pH, materia orgánica,capacidad de intercambio iónico, sales solubles y óxidosamorfos-sílice alúmina y óxidos de fierro libres.
Las propiedadesfísicas permiten conocer mejor las actividades agrícolasfundamentales como el laboreo, la fertilización, el drenaje, lairrigación, la conservación de suelos y agua, asícomo, el manejo adecuado de los residuos cosechas. Tanto las propiedadesfísicas como las químicas, biológicas y mineralógicasdeterminan, entre otras, a la productividad de los suelos.
Hay unarelación entre el tamaño de las partículas y su superficieespecífica (área de las partículas por unidad de masade material). Muchas propiedades físicas y químicas del sueloestán relacionadas con la superficie específica y su actividaden la superficie de las partículas. Por ejemplo, un suelo francolimoso (textura media) tiene una superficie específica de 60 metroscuadrados/gramo (m2/g). Por lo que una muestra de 50 g de suelofranco limoso tiene una superficie de 3 000 m2. La distribucióndel tamaño de las partículas en el interior de un suelo representaun parámetro que no cambia dentro del tiempo ordinario y en condicionesnormales del ambiente. Por esto se ha adoptado la distribución delas partículas de un suelo para caracterizar y clasificar las partículassólidas del suelo.
El tamañodel área superficial de un material puede influir en las propiedadesfísicas y químicas. Los suelos difieren en el áreasuperficial como resultado de las diferencias de textura, tipos de mineralesarcillosos y materia orgánica. Propiedades tan importantes comola retención del agua y la capacidad de intercambio iónicodependen de la superficie específica de los suelos.
La densidadaparente varía de acuerdo al estado de agregación del suelo,al contenido de agua y la proporción del volumen ocupado por losespacios intersticiales, que existen incluso en suelos compactos. La densidadaparente es afectada por la porosidad e influye en la elasticidad, conductividad eléctrica, conductividad térmica, en la capacidadcalorífica a volumen constante y en la dureza.
El valorde la densidad aparente se determina dividiendo la masa en gramos de unamuestra de suelo secada en estufa entre su volumen en mililitros. La colecciónde la muestra se debe hacer con cuidado de no alterar la estructura naturaldel suelo.
La densidadreal de un suelo depende principalmente de la composición y cantidadde minerales y de la proporción de materia orgánicae inorgánica que contiene.
La densidadde la parte mineral de un suelo es mayor que la de la materia orgánicaporque contiene cuarzo, feldespato, mica y óxidos de fierro comola magnetita y la hematita.
La porosidadrepresenta la parte de suelo ocupada por aire y vapor de agua de una muestrade suelo está dada por la relación del volumen total de losporos entre el volumen total de la muestra de suelo.
El porcentajede humedad es igual a 100 x masa de agua entre la masa de suelo seco.
La capacidadde retención de agua está dada por la relación dela masa del suelo saturado con agua entre la masa de la muestra de sueloseca.
La capacidadde campo se define como la cantidad de agua que un suelo retiene contrala gravedad cuando se deja drenar libremente.
Textura
La texturade un suelo es la proporción de los tamaños de los gruposde partículas que lo constituyen y está relacionada con eltamaño de las partículas de los minerales que lo forman yse refiere a la proporción relativa de los tamaños de variosgrupos de partículas de un suelo. Esta propiedad ayuda a determinarla facilidad de abastecimiento de los nutrientes, agua y aire que son fundamentalespara la vida de la planta.
Parael estudio de la textura del suelo, éste se considera formado portres fases: sólida, líquida y gaseosa. La fase sólidaconstituye cerca del 50 % del volumen de la mayor parte de los suelos superficialesy consta de una mezcla de partículas inorgánicas y orgánicascuyo tamaño y forma varían considerablemente. La distribuciónproporcional de los diferentes tamaños de partículas mineralesdetermina la textura de un determinado suelo. La textura del suelo se considerauna propiedad básica porque los tamaños de las partículasminerales y la proporción relativa de los grupos por tamañosvarían considerablemente entre los suelos, pero no se alteran fácilmenteen un determinado suelo.
El procedimientoanalítico mediante el que se separan las partículas de unamuestra de suelo se le llama análisis mecánico o granulométricoy consiste en determinar la distribución de los tamaños delas partículas. Este análisis proporciona datos de la clasificación,morfología y génesis del suelo, así como, de las propiedadesfísicas del suelo como la permeabilidad, retención del agua,plasticidad, aereación, capacidad de cambio de bases, etc. Todoslos suelos constan de una mezcla de partículas o agrupaciones departículas de tamaños similares por lo que se usa su clasificacióncon base en los límites de diámetro en milímetros.
Clasificaciónde las partículas del suelo según el United States Departamentof Agriculture.
| Nombre de lapartícula límites del diámetro en milímetros | TAMAÑO |
| Arena | 0.05 a 2.0 |
| Muy gruesa | 1.0 a 2.0 |
| Gruesa | 0.5 a 1.0 |
| Mediana | 0.25 a 0.5 |
| Fina | 0.10 a 0.25 |
| Muy fina | 0.05 a 0.10 |
| Limo | 0.002 a 0.05 |
| Arcilla | menor de 0.002 |
| Paraestudiar las partículas minerales de un suelo se clasifican en grupossegún su tamaño llamados fracciones y al procedimiento analíticose le conoce como análisis mecánico o granulométricoy consiste en la determinación de la distribución de lostamaños de las partículas componentes del suelo. |  click |
Clases detexturasLos nombresde las clases de textura se utilizan para identificar grupos de sueloscon mezclas parecidas de partículas minerales. Los suelos mineralespueden agruparse de manera general en tres clases texturales que son: lasarenas, las margas y las arcillas, y se utiliza una combinaciónde estos nombres para indicar los grados intermedios. Por ejemplo, lossuelos arenosos contienen un 70 % o más de partículas dearena, los areno-margosos contiene de 15 a 30 % de limo y arcilla. Lossuelos arcillosos contienen más del 40 % de partículas dearcilla y pueden contener hasta 45 % de arena y hasta 40 % de limo, y seclasifican como arcillo-arenosos o arcillo-limosos. Los suelos que contienensuficiente material coloidal para clasificarse como arcillosos, son porlo general compactos cuando están secos y pegajosos y plásticoscuando están húmedos. Las texturas margas constan de diversosgrupos de partículas de arena, limo y arcilla y varían desdemargo-arenoso hasta los margo-arcillosos. Sin embargo, aparentan tenerproporciones aproximadamente iguales de cada fracción.
Paradeterminar el tipo de suelo de acuerdo al porcentaje de sus componentesminerales, es decir, para hacer la clasificación de las texturasse utiliza el denominado Triángulo de textura de suelos, una vezque se ha determinado experimentalmente la proporción de las partículasconstitutivas de un suelo.
| Textura | Arenoso | Franco | Francolimoso | Arcilloso | Agentede agregación |
| Tacto | Áspero | Áspero | Suave | Terronoso o plástico | Tensiónsuperficial |
| Drenaje interno | Excesivo | Bueno | Suave | Suave o pobre | Materiaorgánica |
| Agua disponible paralas plantas | Baja | Media | Alta | Alta | Alta concentraciónde electrolitos |
| Agua transportable | Baja | Media | Alta | Alta | Bajo potencialelectrocinético |
| Labranza | Fácil | Fácil | Media | Difícil | Bajo potencialelectrocinético |
| Erosióneólica | Alta | Media | Baja | Baja | Bajo potencialelectrocinético |
Uno de las características más importantes que estudia la Meteorología agrícola es la cantidad de agua contenida en la capa superficial de suelo, en la cual la mayoría de raíces crecen y se desarrollan. Esta capa generalmente tiene una profundidad menor a un metro para la mayoría de cultivos perennes y un poco más en algunos cultivos de ciclo anual.
El conocimiento de la disponibilidad hídrica en el suelo y su distribución en el tiempo, permite establecer las necesidades de riego y drenaje, ocasionadas por la componente climatológica. Además, establecer las fechas de siembra y las épocas más apropiadas para la realización de labores de campo. De otra parte, es una información útil para la implementación de nuevos cultivos. De esta manera, constituye una información invaluable para el planificador así como para el agricultor raso.
DEFINICIONES Y METODO DE CALCULO DE LA DISPONIBILIDAD HÍDRICA
La forma de conocer la disponibilidad hídrica es generalmente mediante el cálculo de un balance hídrico, el cual tiene como información inicial tres parámetros fundamentales: la precipitación media, la evapotranspiración potencial y el almacenamiento en función de la textura y la profundidad medias del suelo.
El método más comúnmente utilizado para el cálculo del balance hídrico es el de Thornthwaite. Este método supone que el agua que llega al suelo, bien sea por precipitación, o por escorrentía o por aportes subterráneos y es evapotranspirada de acuerdo con las condiciones medias climáticas o actuales de la atmósfera.
Si la diferencia (Precipitación – ETP) >0, es posible un aporte al suelo, en caso de que este tenga capacidad de almacenamiento, si no puede contener más agua, al aporte extra se cuantifica como “escorrentía”.
Si la diferencia (Precipitación – ETP) <0, el suelo perderá este mismo volumen de agua de acuerdo con la reserva acumulada en el período anterior, hasta cuando termine su reserva. Una vez termine esta reserva, el volumen no satisfecho se denominará “déficit”.
De otra parte, es importante tener en cuenta el agua realmente evapotranspirada, la cual es igual a la potencial, cuando el suelo está a plena capacidad de almacenamiento y menor, a medida que el suelo disminuye su reserva. A este volumen se le denomina “evapotranspiración real”.

Figura 22. Ejemplo de balance hídrico
El concepto del balance hídrico del suelo, se ilustra por medio de gráfico adjunto: las áreas en las cuales la precipitación supera a la ETP, se representan en color azul, mientras que el caso contrario, figura en color amarillo. El período durante el cual se está consumiendo agua sin aportes adicionales, se denomina consumo (figura en blanco) y el período en que se está aportando agua se denomina almacenamiento (aparece en verde). (Fig. 22)
En el caso presente, la cuantificación de excesos y deficiencias hídricas, se ha derivado a partir del balance hídrico de la capa agrícola de suelo, empleando la metodología de Palmer, la cual calcula los mismos parámetros del método tradicional de Thorthwaite, pero se diferencia en el concepto como se gana o se pierde agua en las capas menos profundas del suelo. Considera el suelo dividido en dos capas: la capa superficial, que gana y pierde agua en forma potencial (hasta 20 mm) y la capa profunda, que lo hace en forma proporcional (hasta la capacidad de campo correspondiente al suelo predominante) El balance se calculó en forma decadal tomando como parámetros de entrada, la ETP determinada por la ecuación de Penman-Monteith, la precipitación decadal promedio y la capacidad de campo, calculada como el producto de la fracción volumétrica de agua aprovechable para la textura dada y la profundidad promedio del suelo del área. La metodología detallada de este método puede ser consultada en la literatura especializada.
Con fines de caracterización climática de la disponibilidad hídrica en el suelo, los resultados de cada balance hídrico se pueden expresar en índices, tales como el denominado índice de humedad de Thorthwaite. Este índice es una combinación del índice de humedad y del índice de aridez, calculados de acuerdo con las siguientes expresiones:
Índice de húmedad Ih=(EXC/ETP)*100
Índice de aridez Ia= (DEF/ETP)*100
Factor de húmedad Fh = Ih - 0.6*Ia= (100*Ex - 60*D) / ETP
en donde:
ETP Evapotranspiración potencial en mm
EXC Exceso en mm
DEF Déficit en mm
Los rangos en los cuales se clasifica el Factor de Humedad son los siguientes:
Fh < -40 árido
-40 < Fh > -20 semiárido
-20 < Fh < 20 seco
20 < Fh < 60 adecuado
60 < Fh < 80 ligeramente húmedo
80 < Fh < 100 moderadamente húmedo
100 < Fh < 150 muy húmedo
Fh > 150 superhumedo
A partir del balance hídrico se ha cuantificado además el valor de los excesos y deficiencias hídricas totales durante el año, y a partir de estos valores, el agua neta disponible en el suelo. Es decir, en un determinado punto los excesos suman una cantidad en milímetros E (mm) acumulados generalmente durante las temporadas lluviosas, y las deficiencias de agua una cantidad D (mm), durante los períodos secos. El agua neta será entonces
AN (mm) = E (mm) - D (mm)
El valor así obtenido es un indicativo de la cantidad de agua que es necesario regar (si es negativo) o drenar (si es positivo), para el establecimiento de cultivos en épocas secas o lluviosas respectivamente. Naturalmente estas cifras deben ser interpretadas a macroescala y reflejan la aptitud hídrica predominante de una región. Para cálculos de riego deberán tenerse en cuenta factores adicionales de tipo agronómico (tipo de cultivo, época de siembra) o de tipo edáfico (propiedades físicas del suelo)
Distribución espacial del Factor de Humedad de Thornthwaite (Fh) y del agua neta en el suelo (AN)
Con fines de análisis de las variables Fh y AN, se ha preparado el mapa No 13, en el cual aparece el rango del índice de Thornthwaite con el valor de AN correspondiente a sus necesidades potenciales de riego o drenaje.
De esta forma se ha establecido la siguiente tabla de clasificación:
árido: Déficit mayor a 500 mm/año
semiárido: Déficit de 250 a 500 mm/año
Seco: Déficit de 0 a 250 mm/año
Adecuado: Exceso de 250 a 500 mm/año
Ligeramente húmedo: Exceso de 500 a 1000 mm/año
Moderadamente húmedo: exceso de 1000 a 1500 mm/año
Muy húmedo: exceso de 1500 a 2000 mm/año
Superhumedo: exceso mayor a 2000 mm/año
De acuerdo con este mapa, la mayor parte de las áreas localizadas en la región Caribe presentan deficiencias durante el año, equivalentes a más de 500 mm/año. Otras regiones con deficiencias apreciables se localizan a lo largo del valle del alto Magdalena, en la Sabana de Bogotá, en sectores de la cuenca alta del río Sogamoso y en el valle geográfico del alto Cauca.
Por el contrario las regiones que presentan excesos importantes de más de 1500 mm/año, están concentradas sobre la cuenca media de los ríos Magdalena y Cauca y hacia el Nechí. También en sectores de Santander, y al occidente de Boyacá y Cundinamarca.
Por último, se aprecia que los rangos más adecuados para el crecimiento y desarrollo de cultivos por no registrar excesos ni deficiencias severas, se encuentran generalmente sobre las franjas medias de las cordilleras, especialmente en las cuencas altas del Magdalena y el Cauca.
La Amazonia, Orinoquia y Región Pacífica, presentan abundante oferta del recurso hídrico y como resultado, los excesos suman más de 1000 mm en total durante el año. Las deficiencias son poco significativas y se concentran en unos pocos meses o semanas.
Distribución temporal de la disponibilidad hídrica en el suelo
A través del año, cada localidad presenta sus características propias en dependencia del régimen climático imperante en la zona y de las propiedades físicas de los suelos predominantes. Algunos ejemplos representativos se ilustran en las figuras 23 a, b.
Región Caribe
Es predominantemente deficitaria durante al mayor parte del año. En el norte de la región, la situación es crítica en todos los meses, aun cuando se modera levemente durante el segundo semestre. En el litoral, incluso es posible encontrar algunos excesos hacia finales del mes de septiembre y comienzos de octubre. En dirección sur, las condiciones van siendo paulatinamente más favorables, evidenciándose un aumento de humedad durante el primer semestre y condiciones de satisfacción hídrica durante la mayor parte del segundo semestre. En Montería, por ejemplo, existen almacenamientos desde el mes de abril, e incluso algunos excesos durante los meses de septiembre y octubre.
Región Andina
Existe gran variabilidad. La cuenca del medio Cauca registra un periodo de abundante abastecimiento hídrico en cada semestre y no presenta altos volúmenes de déficit. El alto Cauca, por el contrario, muestra largos periodos de déficit especialmente a mitad de año, aun cuando en cada semestre existen meses en los cuales es posible encontrar aceptable disponibilidad hídrica para cultivos no muy exigentes en agua. En la cuenca del Magdalena, la situación es de condiciones de moderada disponibilidad hídrica durante los meses de marzo abril, mayo y septiembre, octubre, noviembre y de altos niveles de déficit durante el resto del año. Sin embargo, en las estribaciones de las cordilleras en general las condiciones son mucho más favorables, ya que se incrementan los volúmenes de agua almacenados y en exceso.
Orinoquia
El régimen monomodal de las lluvias, características de la región, condiciona el balance hídrico. Al extremo norte, se presenta un largo período de abundante disponibilidad hídrica el cual se prolonga de marzo a octubre. Por el contrario, desde noviembre a febrero, el déficit es agudo y el consumo agota rápidamente las reservas logradas durante el período de altas lluvias. Hacia el piedemonte y también al centro y oriente de la región, los excesos tienden a ser mayores y la época de déficit es menos prolongado.
Amazonia
El extremo sur presenta durante todo el año excesos hídricos especialmente en el primer trimestre. Solamente en los meses de junio, julio y agosto se registra una disminución de los volúmenes en exceso. Hacia el piedemonte amazónico, en los departamentos de Caquetá y Putumayo, y en general al norte de la latitud 2°S, el régimen es de elevados volúmenes de exceso durante la mayor parte del año, siendo mucho mayores a mitad de año. En los meses de diciembre, enero y febrero, los excesos son escasos en magnitud, pero en ningún momento del año se presentan deficiencias hídricas en el suelo.
Región pacifica
Al norte y centro de esta región los excesos son altos durante todo el año. En dirección sur, la magnitud de los excesos disminuye considerablemente especialmente durante el primer semestre. Con un adecuado manejo, es posible la explotación agrícola especialmente de cultivos anuales con altos requerimientos de agua.
BALANCES HÍDRICOS CLIMÁTICOS PARA ALGUNAS CIUDADES DE COLOMBIA

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Riohacha | Barranquilla |

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Montería | Medellín |

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Armenia | Cali |

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Popayán | Pasto |

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Buenaventura | Quibdó |

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BALANCES HÍDRICOS CLIMÁTICOS PARA ALGUNAS CIUDADES DE COLOMBIA

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Cúcuta | Bucaramanga |

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Bogotá | Tunja |

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Ibagué | Neiva |

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Arauca | Villavicencio |

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Florencia | Leticia |

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q Agua estructural : Esta contenida en los minerales del suelo (hidromica, óxidos hidratados, etc.) solamente son liberados en procesos edáficos
q Agua hidroscópica : Es Agua inmóvil, es removida solamente por calentamiento o sequía prolongada.
q Agua capilar : Es agua retenida en los microporos por fuerza de capilaridad, el agua de los capilares mayores puede percolar pero no puede drenar fuera del perfil
q Agua gravitacional : Es agua retenida en los macro poros y puede drenar fuera del perfil.
Tamaño del poro con relación al tipo de agua
Capacidad de retención de agua (CC)
La capacidad de campo marca el limite entre el agua capilar y gravitacional, indica la máxima cantidad de agua que puede retener el suelo después de tres días de aporte de agua.
En la capacidad de campo de un suelo franco o arcilloso, este retiene agua a 0,3 atm
Mientras que los suelos arenosos lo hacen a 0,1 atm.
Materia orgánica

La materia orgánica del suelo se compone de vegetales, animales, microorganismos, sus restos, y la materia resultante de su degradación. Normalmente representa del 1 al 6% en peso. Es de gran importancia por su influencia en la estructura, en la capacidad de retención de agua y nutrientes, y en los efectos bioquímicos de sus moléculas sobre los vegetales.
Una parte considerable de la materia orgánica está formada por microorganismos, que a su vez crecen a partir de restos, o de enmiendas orgánicas. Durante el proceso degradativo, la relación C/N disminuye, resultando finalmente en el humus un contenido medio del 5% de nitrógeno. Este proceso de degradación continua hasta que parte de la materia se mineraliza.
D e propiedades físicas y químicas diferentes a la de la materia orgánica poco alterada, el humus puede catalogarse como el espectro de materia orgánica comprendido entre la que ha sufrido una primera acción de los microorganismos y la que se mineraliza. Está formado por dos fracciones, la primera continua el ciclo de incorporaciones a las estructuras microbianas hasta su mineralización, y una segunda formada por moléculas de dificil degradación (algunos polisacáridos, proteínas insolubilizadas, quitina, etc.). Se puede definir el humus como una mezcla de substancias macromoleculares con grupos ionizables, principalmente ácidos, pero también alcohólicos y amínicos. Por ello tiene propiedades secuestradoras y complejantes que determinan tanto la formación del complejo arcilloso-húmico como sus propiedades .
Se pueden destacar una serie de efectos de la materia orgánica sobre el suelo y las plantas:
1- Acción mejorante sobre la estructura del suelo. La m.o. favorece una estructuración del suelo, especialmente beneficiosa en terrenos arcillosos con problemas de circulación de agua . Muchas de las moléculas orgánicas producidas por los microorganismos favorecen la agregación al formar compuestos con la arcilla (en la arcilla hay gran cantidad de cargas negativas). A su vez, las raicillas y los micelios de los hongos ayudan a conservar los agregados, e igual ocurre con los exudados gelatinosos segregados por muchos organismos (plantas, bacterias...).
2- Efecto sobre la capacidad de retención de agua y nutrientes. Debido a los grupos ionizables se da un efecto adsorbente de agua e iones disueltos, así como la formación de sales húmicas de estos. La capacidad aprox. de intercambio catiónico del humus es de 200 meq/100 g, a la que se ha de sumar el efecto quelatante .
Una gran CIC del suelo es importante, ya que supone la posibilidad de tener un depósito de iones minerales que pueden ser cedidos a la solución del suelo y asimilados por las plantas. El complejo de cambio actua como almacén de elementos. En tierras muy empobrecidas debe hacerse primeramente una recuperación del nivel de m.o., para que los abonados sean eficaces .
Como se ha dicho, los suelos con abundante complejo arcilloso-húmico tienen gran capacidad amortiguadora del pH, ya que entre los diversos cationes fijados por el complejo adsorbente está el catión hidrógeno .
3- Efecto de las moléculas orgánicas sobre las plantas. Al degradarse y transformarse, la materia orgánica libera compuestos alimenticios y hormonales que actuan sobre las plantas, generalmente induciendo desarrollo. En ocasiones también hay un efecto depresivo, como en el caso de las substancias aleopáticas.
Suelos agrícolas sin materia orgánica
Actualmente, los suelos agrícolas padecen con cierta frecuencia, especialmente en cultivos extensivos y cultivos frutales, de una falta de materia orgánica. Este déficit se produce al mineralizarse la m.o. existente y al faltar aporte de nueva. Al haber una salida de materia del ecosistema muy limitada, en la naturaleza las necesidades son menores. La adición se produce ciclicamente por la muerte de raices y plantas, y por la influencia de los organismos del suelo .
La alteración del entorno natural al cultivo, evitando la competencia de otras plantas y la incorporación de restos leñosos, provoca que el principal aporte de m.o. sea el que proporciona el agricultor.
Aunque es una tendencia que actualmente se corrige, el uso unicamente de fertilizantes minerales tiene unos efectos perjudiciales:
+Destruye progresivamente la estructura del suelo, ya que con la mineralización del humus disminuye la cantidad de complejo arcilloso-húmico. El terreno se apelmaza, y en algunos casos, los fertilizantes químicos actuan como agentes cementantes. Por ello, y sumando los efectos del peso del tractor sobre un terreno desestructurado, y la suela de labor, el suelo se convierte en una capa compacta donde los cultivos tienen dificultades para enraizar . +Disminución de la conductividad hidráulica y gaseosa. Con la desestructuración, la conductividad hidráulica y gaseosa del suelo disminuye mucho, provocando problemas a las plantas para la absorción de agua, encharcamientos en caso de lluvia, y empobrecimento del nivel de oxígeno de la atmósfera del suelo .
+Destrucción de las capacidades quelatante y de intercambio iónico (CIC). Tras la desaparición de la m.o., y con ella del complejo arcillo-húmico, la CIC disminuye mucho. La capacidad de retención de abonos minerales se reduce drasticamente, y el suelo pierde fertilidad ..
+Indirectamente, disminución de la actividad de los microorganismos. La falta de materia orgánica y la menor aireación debido a la desestructuración del suelo reduce las poblaciones. Ello incide aún más sobre la estructura del suelo. También afecta la reserva de substancias alimenticias que son los propios microorganismos, y la degradación de productos químicos, que permanecerán más tiempo en el suelo.
Las dificultades para la vida microbiana también afectan a la recuperación del suelo mediante adición de materia orgánica, que es lenta hasta que no se establecen unas condiciones mínimas de estructuración. En el caso específico de los frutales, las propias raicillas del árbol al morirse suplen ligeramente el déficit de m.o., pero a la larga se padecerán los problemas expuestos. Dada la dificultad de aporte orgánico en frutales (excepto con extractos húmicos en fertirrigación, con frecuencia insuficiente), la presencia de una capa herbacea (temporal o no) es beneficiosa a largo plazo. Además del aporte orgánico contribuye a la solubilización de substancias minerales, pero tiene como problema es la competencia por el agua y los nutrientes, que excepto en algunos casos resulta en una merma del rendimiento.
Es conveniente un estudio a largo plazo sobre la conveniencia de una capa herbacea en función de la especie, clima, y manejo.
Organismos del suelo

El suelo no sólo es un soporte sinó que es un ecosistema más, existiendo toda una serie de organimos que viven en él y lo modifican. Las relaciones entre ellos son complejas, y en su conjunto muy importantes en la determinación de las propiedades de los suelos y en establecimiento de comunidades vegetales.
Como integrantes del sistema, las raíces vegetales también participan en la transformación del suelo, disgregándolo, tomando elementos minerales, y aportando restos orgánicos, exudados, etc. Las relaciones entre ellas y con otros organismos son de tipo químico y son muy complejas.
Si bien hay un elevado número de organismos saprófitos que metabolizan los restos orgánicos, también hay relaciones de depredación, parasitismo, etc.
La vida microbiana en el suelo
La superficie de las partículas sólidas es el lugar donde se suelen formar colonias de microorganismos . Los principales factores que afectan el desarrollo de microorganismos son el agua, la presencia suficiente de oxígeno en la atmósfera del suelo, y la riqueza de nutrientes.
Los tipos de abonado y las aplicaciones plaguicidas influyen mucho en las clases y abundancia de formas microbianas. Los abonados químicos disminuyen la actividad de los microorganismos al disminuir su número y alterar sus proporciones relativas. Entre otros efectos, una vez alterado el equilibrio del suelo, las plantas se pueden ver perjudicadas por compuestos alelopáticos de origen bacteriano fúngico o de otras plantas. Por ello se llega a lo que se puede denominar manejo integrado del suelo. En este, se procura afectar lo menos posible el equilibrio natural de microorganimos del terreno..
La capacidad del complejo arcilloso-húmico para adsorber agua es importante ante periodos secos, ya que permite a los microorganismos adecuarse gradualmente al medio hostil. A su vez, en este complejo, los microorganismos acceden a gran cantidad de nutrientes, bien substancias orgánicas, bien elementos minerales adsorbidos . Considerando como vida microbiana la de hongos, algas, bacterias, y virus transmitidos por vectores del suelo (nematodos), es indudable su influencia en el suelo y las plantas. En lineas generales esta puede ser de varios tipos:
1- Sobre la formación de suelo. Al abrigo de organismos como los líquenes, formadores de materia orgánica, se desarrollan colonias de bacterias y hóngos heterótrofos. En combinación con agua, el CO2 producido en la respiración de estos se transforma en ácido carbónico, que ataca las rocas. A medida que estas se degradan, y que se incorporan restos orgánicos, se va formando suelo un horizonte apto para la vida vegetal . 2- Sobre la composición del suelo, y en especial de la materia orgánica del mismo. Aparte del proceso formador de suelo, los diferentes microorganismos degradan los restos orgánicos, incorporando los elementos y moléculas a ellos mismos.
Los ciclos continuan ininterrumpidamente hasta que se da una mineralización debido a la segmentación y degradación de las moléculas orgánicas ..
Se suele admitir que entre un tercio y un medio de la materia orgánica del suelo proviene o forma parte de microorganismos. El resto roviene de restos no degradados de vegetales y animales.
A medida que avanza el ciclo de degradación de la materia orgánica, quedan una serie de restos no asimilables por los microorganismos (polisacáridos, quitina, algunas proteínas, etc.), que forman la fracción permanente del humus .
3- Sobre la proporción de nitrógeno del suelo. La proporción de nitrógeno en el humus es mayor que en la materia orgánica original. Esto es debido a que las bacterias metabolizan el carbono, convirtiendo parte de él en CO2. Este escapa a la atmósfera del suelo, y de allí a la atmósfera. Por ello, aunque la cantidad de nitrógeno casi no varía (puede haber volatilización de las formas gaseosas), el suelo se enriquece ..
4- Otra acción sobre el nitrógeno del suelo es la capacidad de fijación que tienen diversos organismos, como algunas bacterias de los géneros Azotobacter, Entrobacter y Clostridium .
La fijación asimbiótica varía segun el ecosistema entre menos de 1 kg N2/Ha y año hasta unos 100 kg N2/Ha y año. En ello también ejercen su influencia los compuestos alelopáticos. Diversos hongos, bacterias y plantas (en especial diversos actinomicetes y bacterias del género Pseudomonas ), pueden inhibir con sus exudados la fijación asimbiótica de N2, en un proceso relacionado con el mantenimiento del orden presente (especies dominantes, etc.) en la comunidad, para impedir que esta evolucione..
5- Existen con muchísima frecuencia relaciones de simbiosis entre plantas y hongos, que permite a las primeras un mejor acceso a los nutrientes del suelo.
Al contrario de lo que ocurre con los hongos patógenos, no se ataca al vegetal, sinó que se crea una relación beneficiosa. Las micorrizas o raíces fúngicas establecen contacto con las raíces de la planta, tal que entre ambos organismos se desarrolla un intercambio de substancias, además de aumentar mucho la superficie de absorción. Dependiendo del tipo de hongo, la relación es poco o muy específica (en general cada especie fúngica puede relacionarse con decenas de especies vegetales, aunque tenga preferencia por alguna determinada), y en muchos casos además es muy necesaria para la planta.
En esta relación simbiótica, el vegetal cede al hongo hidratos de carbono, y el hongo facilita a la planta un mejor abstecimiento mineral, especialmente de fósforo. También proporcionan tolerancia a la sequía. El incremento de producción de los vegetales es variable pero siempre supera el 100% respecto una planta no micorrizada.
En la relación, también es interesante la protección que el hongo simbiótico ofrece a la planta frente a patógenos del suelo.
Normalmente, el hongo micorrítico es incapaz de vivir si no es en simbiosis.
Debe también tenerse en cuenta que estos hongos se inhiben en suelos excesivamente fértiles (abonado), y que se ven atacados por los numerosos plaguicidas que van a parar al suelo .
Los fungicidas provenientes de las aplicaciones a los cultivos causan una depresión en la actividad micorrízica . Igualmente, la forma de los fertilizantes también influye en la capacidad micorrízica. Por ejemplo los fertilizantes que contienen Na causan un descenso de la misma..
6- Un tipo particular de simbiosis es la hay entre bacterias fijadoras de nitrógeno y diversas plantas. El caso más destacable es entre las leguminosas y las bacterias del género Rhizobium , aunque también otras bacterias (Azospirillum en pastos y Frankia en diversas forestales), tambien fijan el nitrógeno .
La fijación en cultivos de leguminosas, como la alfalfa, varía entre 125 kg/Ha y año, y 335 Kg/Ha y año. Sin embargo, en los ecosistemas naturales, la fijación de nitrógeno en legumbres es menor (0,2 a 1,4 kg/Ha y año) incluso que la fijación asimbiótica, y que la fijación simbiótica en no leguminosas (15 kg/Ha y año a 360 kg/Ha y año) ..
Dentro del complejo entramado químico de las relaciones entre los organismos del suelo, numerosas bacterias, en especial del género Pseudomonas , ejercen influencia alelopática negativa sobre los Rhizobium , y por ello sobre la fijación. Por ejemplo la inhibición del crecimiento de los pelos absorbentes de las raíces, lugar donde se origina la nodulación. Por otro lado, algunos organismos aparentemente no relacionados con la simbiosis, estimulan el desarrollo de bacterias simbióticas.
La influencia negativa sobre la fijación tiene lugar, al igual que en el caso de la fijación asimbiótica, dentro de las relaciones entre las especies y la sucesión de las mismas en la evolución de las comunidades .
7- Algunos hongos (Taphrina spp...) y bacterias (Azotobacter spp., Pseudomonas spp...) producen hormonas vegetales, como son auxinas, giberelinas, citoquininas o etileno. En especial la síntesis de etileno parece estimulada por los exudados de las raíces de las plantas.
Son diversos los microorganismos (hongos y bacterias) que producen auxinas (ácido indolacético) como producto del metabolismo del aminoácido L-triptófano. Estas sólo afectarán a las plantas si no son asimiladas por otros microorganismos .
Si bien las producen tanto hongos, como bacterias, se han identificado bastantes especies de bacterias capaces de sintetizar citoquininas, cuyo precursor parece ser el aminoácido adenina .
Por lo que respecta al etileno del suelo, este se forma especialmente en la rizosfera, donde hay una gran proliferación de microorganismos. Si la concentración en la atmósfera del suelo es lo bastante elevada, puede causar efectos como son ligeros descensos de la producción.
El productor más conocido de giberelinas es el hongo Fusarium heterosporum ( Gibberella fujikuroi ), conocido por promover crecimiento anormal de los tallos de arroz, y del que no se describen efectos hormonales sobre raíces..
8- Patogenicidad sobre las plantas. Entre los hongos y las bacterias del suelo existen muchos que son perjudiciales para las plantas. Por ejemplo:
Hongos: Phytium sp., Rhizoctonia sp., Fusarium sp.
Bacterias: Xantomonas sp., Pseudomonas sp., Erwinia sp.
Deben considerarse además los diferentes virus que pueden ser transmitidos por nematodos..
9- Hongos parásitos y predadores de nematodos. Existen unas pocas especies de hongos cuya fuente de alimento es la depredación o parasitismo de nematodos . Estos últimos no necesariamente son los que causan daños a las raíces de las plantas, sinó también de especies que se alimentan de algas y otros microorganismos..
10- Efecto depresivo tras la adición de materia orgánica con una relación C/N alta (paja, por ejemplo). Los microorganismos, al necesitar para su crecimiento más nitrógeno del que tiene la materia orgánica aportada, lo toman del medio. Por ello, los cultivos se ven afectados denotando una carencia temporal de nitrógeno. Al evolucionar los ciclos degradativos el efecto desapararece, pero antes, las plantas han visto reducida su producción a menos que se añada nitrógeno..
Organismos saprófitos
Existen numerosos organismos saprófitos en el suelo, los cuales tienen un importante papel en la transformación de la materia orgánica previa a la acción de los microorganismos .
La acción de los saprófitos es interesante por dos motivos:
a)reciclaje de restos orgánicos, facilitando la formación de ácidos húmicos y fúlvicos, y mejorando la cadena que devuelve los nutrientes al suelo .
b)favorecen la competencia de los microoganismos saprófitos, frente a los parasitos estrictos de plantas.. 
Se pueden mencionar como saprófitos los ácaros oribátidos, insectos de los órdenes Thysanura, Diplura y Protura, algunos insectos de los órdenes Collembola y Ephemeroptera, etc .
Existe una estrecha relación entre el tipo de suelo y humus y las especies y poblaciones existentes.
Los ácaros oribátidos son los que están en mayor número en el suelo, si este tiene materia orgánica y el microclima es adecuado. En ocasiones también se pueden encontrar en las partes bajas de las plantas, pero sin apenas causar daño a las mismas .
En el orden Collembola también se encuentran especies que se alimentan de las plantas, y en el orden Ephemeroptera se pueden hallar unas pocas especies predadoras.
Lombrices y suelo
Además de los microorganimos y de los insectos saprófitos existen otros animales que viven en el suelo y ejercen una importante influencia sobre sus características. Por ejemplo las hormigas, y especialmente las lombrices. A diferencia de otros animales de mayor tamaño, excavan el suelo sin dañar a las raíces de las plantas, removiéndolo y aireándolo .
Es de destacar el papel de las lombrices, cuyos principales efectos sobre el suelo son:
+Acción de arado, removiendo y aireando el suelo, tal que evitan la compactación producto de el paso de maquinaria o/y la inexistencia de raíces de plantas herbáceas. Al mejorar la ventilación y modificar el pH favorecen la actividad microbiana (bacterias y hongos) .
+La excreción de estos gusanos, mezcla de materia mineral no digerida y materia orgánica digerida, suele ser mucho más rica en elementos minerales que la de su entorno. No debe despreciarse esta aportación (10000 -18000 Kg/Ha), que existiendo abundante materia orgánica se puede observar como un aporte nutricional de magnitud parecida al de los abonos químicos .
+Formación de estructuras granulares de pequeño tamaño provenientes de la evolución de los desechos. Estas estructuras son estables debido a una buena mezcla de materia orgánica y mineral (formación de complejo arcilloso-húmico), y también debido a los exudados de las colonias de microorganismos presentes en el intestino de las lombrices y en la propia excreción. Estas colonias además de mejorar la degradación y agregación, también actuan como sembradoras de microorganismos en el suelo .
+Debido a la acción formadora de complejo arcilloso-húmico, las propiedades fertilizantes del suelo mejoran debido a un aumento de la capacidad de retención de nutrientes.
+Mejora de la capacidad de retención de agua gracias al complejo arcilloso-húmico, y de la infiltración de la misma gracias a la mejor estructura del suelo, y a las galerías.
+Facilidad de penetración de las raíces de los cultivos en el suelo .
+Las lombrices son una reserva viva de elmentos minerales, y en especial de algunos aminoácidos como la lisina y la metionina .
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Deben distinguirse tres grupos de lombrices, en función de su hábitat, epigeos, anécidos, y endogeos. Los primeros viven en la superficie, los segundos a profundidades moderadas (hasta un metro), y los terceros se pueden hallar hasta a dos metros de profundidad. Los gusanos anécidos acostumbran a hacer galerías verticales, y los endógeos horizontales. La longitud de estas últimas suele superar el centenar de metros. La alimentación de los tres grupos varía con mayor o menor cantidad de materia orgánica en la dieta, en función de la profundidad en que viven.. Las condiciones de vida de las lombrices es relativamente amplio, soportando un intervalo de pH entre 3 y 8, y cuyo factor más limitante es la falta de humedad. Bajo condiciones de sequía suelen crear formas resistentes hata que pasa el periodo. Especialmente las lombrices epígeas tienen problemas de supervivencia en suelos desnudos como los de los cultivos. Ello es debido a las altas temperaturas y sequedad, falta de residuos orgánicos, y exposición a sus depredadores .Los suelos que prefieren las lombrices son aquellos que conservan una cierta humedad, y que son ricos en materia orgánica. Este último factor es direcamente responsable de la mayor o menor abundancia de lombrices, encontrándose diferencias de cientos de miles de individuos por Ha entre suelos en los que aplica estiércol y en los que no. Por otra parte, diversas especies de zonas calcáreas precisan la presencia de dicho elemento para su supervivencia..
En las regiones templadas de Europa existen más de dos centenares de especies de lombrices, capaces de realizar su labor sin problemas de adaptación al medio. En estas regiones las lombrices ingieren y excretan más de trescientas toneladas de tierra por año y hectárea. En los trópicos la cifra es el triple ..
La acción humana sobre el suelo, y los residuos de plaguicidas son problemas que dificultan una población adecuada de lombrices..
Elcansancio del suelo es un problema que existe desde que el hombre empezóa cultivar la tierra, pero hoy en día se ve agravado por el usode productos de síntesis química para controlar las plagasy enfermedades de los cultivos. El uso excesivo de estos productos, deforma directa o indirecta, también contribuye al deterioro del suelo.

Causasdel cansancio del suelo:
Enel cansancio del suelo confluyen una serie de factores:
-Nutricionales.Las plantas realizan unas extracciones de minerales que no siempre sonrestituidos de forma adecuada. El aporte de los nutrientes minerales enun suelo sin capacidad para aceptarlos, solo causa la lixiviaciónparcial de los mismos y un mayor deterioro de la estructura del suelo.
-Alteraciónde las propiedades del suelo. Si el suelo pierde su estructura, por ejemplodebido a la carencia de materia orgánica, todos los procesos quese dan en él se ven afectados. Empezando por la capacidad de circulaciónde agua y gases, y finalizando por la propia vida microbiana.
-Salinidad.El riego causa salinidad del terreno, bien en una medida inapreciable ysin importancia, bien de forma evidente, en función de la calidaddel agua usada y el drenaje del terreno.
-Toxicidad.Numerosas plantas son productoras de alelosubstancias. Las alelosubstanciaso alelopatinas son moléculas que se sintetizan como medio de relaciónentre ellas, generalmente de competencia. Suelen ser dirigidas hacia otrosvegetales, pero también pueden ser autotóxicas, como en elcaso de las producidas por diversos frutales. Por ello tras varios añosde cultivo el suelo suele tener grandes cantidades de alelosubstancias.Si la vida microbiana del suelo es correcta, la mayoría de dichasmoléculas se degradan con relativa rapidez.
-Plagasy enfermedades. La presencia de cultivos propicia una acumulaciónen el suelo de propágulos de hongos, bacterias, etc., patógenos,especialmente si hay una repetición de los mismos cultivos. En referenciaa las plagas y enfermedades presentes en el suelo, el tipo de manejo delmismo influye mucho en su incidencia.
LaCiC
Todaslas moléculas, en mayor o menor medida tienen minúsculascargas eléctricas, positivas o/y negativas. Por ello en el sueloactúan como pequeños imanes, formando entre ellas estructuras.Las estructuras pueden ser muy simples, como la atracción entreuna partícula de arcilla cargada negativamente y una partículade un fertilizante cargada positivamente, o pueden ser muy complejas, comocuando hay la materia orgánica por medio, con infinidad de cargaseléctricas de ambos signos.
LaCiC o capacidad de intercambio catiónico es la capacidad del suelopara retener e intercambiar diferentes elementos minerales. Esta capacidadaumenta notablemente con la presencia de materia orgánica, y podríadecirse que es la base de lo que llamamos fertilidad del suelo.
Losplaguicidas y la CiC
Losproductos químicos de síntesis (insecticidas, fungicidas,herbicidas, etc.) y sus productos de degradación, según suestructura química tienen tres tipos de comportamiento cuando estánen el suelo: la lixiviación (percolan junto al agua y pasan a losacuíferos), se degradan (bien químicamente, bien bioquímicamente)y no afectan ni al terreno ni al agua, o se adsorben en suelo (atraídospor las cargas eléctricas de las partículas del suelo, temporalmentepasan a formar parte del mismo). En el caso de la adsorción, enfunción del tipo de molécula del plaguicida, esta puede durardesde unos días a muchos meses, e incluso ser tan fuerte que losmicroorganismos no puedan acceder a la substancia para degradarla.
Elresultado es doble, por una parte, la presencia de plaguicida en el terreno,que afecta a la microfauna y microflora del mismo, y por otro la disminuciónde la capacidad de intercambio catiónico debido a estar los plaguicidasocupando el lugar que ocuparían las partículas minerales.
Ecologíadel suelo
Lafauna y flora del suelo son mucho más importantes de lo que puedesuponerse. En un suelo ecológicamente equilibrado, aquellos permitenque los ciclos de nutrientes se efectúen adecuadamente, y la incidenciade enfermedades es menor que en un suelo empobrecido de vida.
Loselementos extraídos del suelo vuelven al mismo en forma de materiaorgánica, que se descompone, y tras sucesivos ciclos de degradaciónpasa a formar parte el humus o se mineraliza, momento en que vuelve a seraprovechable para los vegetales. Especialmente la zona de la rizosfera(zona del suelo inmediata a las raíces) es muy rica en microorganismos,los cuales almacenan nutrientes en sus tejidos, y con frecuencia son capacesde aprovechar mejor que las plantas algunos recursos. Los microorganismosque participan en la degradación de las substancias orgánicasson también muy beneficiosos gracias a su acción detoxificadora,tanto de alelosubstancias como de plaguicidas u otros tóxicos.
Nodebe menospreciarse la fijación tanto simbiótica como asinbióticade nitrógeno atmosférico que realizan diversas bacterias.Dicho nitrógeno pasa a formar parte de los tejidos de dichos losmicroorganismos y finalmente se incorpora al suelo.
Porotra parte, existen con muchísima frecuencia relaciones de simbiosisentre plantas y hongos, que permite a las primeras un mejor acceso a losnutrientes del suelo. En la micorrización, al contrario de lo queocurre con los hongos patógenos, no se ataca al vegetal, sino quese crea una relación beneficiosa. Las micorrizas o raícesfúngicas establecen contacto con las raíces de la planta,tal que entre ambos organismos se desarrolla un intercambio de substancias,además de aumentar mucho la superficie de absorción. El incrementode producción de los vegetales micorrizados es variable pero diversosestudios incidan que con frecuencia supera el 100% respecto una plantano micorrizada.
Enla micorrización, también es muy importante la protecciónque el hongo simbiótico ofrece a la planta frente a patógenosdel suelo.
Lostipos de abonado y las aplicaciones plaguicidas influyen mucho en las clasesy abundancia de los microorganismos del suelo. Tanto los abonados solamentequímicos como los plaguicidas disminuyen la actividad de los mismosal disminuir su número y alterar notablemente sus proporciones relativas.

Plantastransgénicas
La mayoría de las plantas transgénicas se han manipuladopara conseguir una mayor resistencia a plaguicidas (generalmente herbicidas)de forma que se puedan aumentar las dosis aplicadas. Aparte del negociode las empresas que las comercializan (puesto que se vende la combinaciónsemilla-plaguicida específico), el aumento de las dosis de plaguicidasdifiere de la tendencia actual de reducción de aplicaciones, y escontrario a un buen uso de mantenimiento del suelo.
Superacióndel cansancio del suelo
Loprimero que se debe hacer es conseguir que el suelo tenga una estructuracorrecta y una riqueza adecuada de materia orgánica. En caso deexistir salinización, se hace necesario el lavado del suelo, cono sin la ayuda de los productos que se venden para tal fin. Respecto aun posible déficit de nutrientes, tras un análisis, y suponiendoque el suelo está en condiciones de conservar los minerales aportados,se realizará el abonado químico adecuado, preferiblementerepartido en varias dosis, de forma que los microorganismos del suelo nose vean afectados.
Elproblema más difícil es la superación de problemasde plagas y enfermedades, puesto que hongos, bacterias y nematodos handejado sus propágulos en el suelo enfermo. La medida másdrástica es la fumigación del suelo, acabando con toda lavida en él. También existe la solarización, mássuave y al alcance de cualquier agricultor. Finalmente, tambiénse puede realizar un descanso prolongado del terreno, permitiendo a losmicroorganismos del suelo restablecer equilibrios de poblaciones, degradartóxicos, etc., o en otras palabras un barbecho. Es adecuado indicarque el aporte de materia orgánica tiene una notable acciónestimulante de los microorganismos beneficiosos, con detrimento de laspoblaciones de microorganismos dañinos para las plantas.
Decisiones
Lacombinación de un suelo cansado con la necesidad de seguir produciendo,ha dado con frecuencia el resultado de los cultivos en substratos artificiales.El suelo natural ofrece unas ventajas que los substratos artificiales nopueden, pero la desventaja de que no se puede "usar y tirar" como aquellos.El suelo natural precisa un trabajo de mantenimiento, pero a cambio espara toda la vida (siempre y cuando no le pongan una urbanizaciónencima).
Sepuede decir que, quizás precisamente debido a la apariciónde las plantas transgénicas, respecto al manejo del suelo estamosante un cruce de caminos más importante de lo que puede parecer,donde se debe escoger el tipo de desarrollo agrícola que determinaráel futuro.
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1-Un desarrollo sostenible, donde con un adecuado mantenimiento, el terrenoofrece cosechas de forma económica, aunque no necesariamente cosechasrécord. Comporta un conocimiento del suelo y los procesos que enél se desarrollan.
2-Un desarrollo que prime una gran producción de vegetales de aspectoinmaculado, gracias a constantes aportes de fertilizantes y plaguicidas.
. Manteneralgo en desequilibrio cuesta bastante más que si está enequilibrio. En los paises desarrollados la capacidad productiva es suficientepara abastecer la población e incluso exportar, y quizássea hora de primar la calidad. De la misma forma que la leche de vaca alimentadacon una dieta rica en Onobrychis viciaefolia (trapadella,en catalán, y pipirigallo, en castellano) tiene un sabor ligeramentediferente que alimentada con otras pratenses, es más que probableque los vegetales adquieran una calidad diferente en función delterreno o